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25 oct 2018

Logística Lean: optimizando la cadena de suministro

Optimización de la cadena de suministro
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La aplicación de la filosofía Lean significa eliminar los desperdicios en logística y concentrarse en la creación de valor, ya que una buena gestión de los recursos impacta directamente en la rentabilidad de la empresa.

Uno de los retos en logística es diseñar e implementar cadenas de suministro que sean eficientes en la administración y asignación de recursos para obtener los mayores beneficios al menor costo posible.

 Se dice fácil; sin embargo, como las actividades logísticas están a merced de muchas variables económicas, geográfica, políticas, además de las exigencias propias de las empresas en su afán de lograr la satisfacción de sus clientes; por esos motivos es importante implementar una estrategia que elimine los vicios en los procesos operativos que generan costos improductivos.

Muchos de estos procesos tienen que ver con la gestión que se da a los recursos durante la cadena de suministro. La operación comienza a presentar problemas cuando los recursos se aplican erróneamente, no se utilizan los necesarios o se dirigen a la obtención de resultados que no son los óptimos para las metas estratégicas de la empresa.

Esto significa incurrir en desperdicios de capital de trabajo y tiempo, y también en pérdida de oportunidades para crear valor y crecer.

Uno de los primeros pasos, para abordar la filosofía lean es entender lo que constituye un “desperdicio”, y qué actividades y recursos son los necesarios para producir valor agregado. Una vez que este valor es entendido, el resto de las actividades en el proceso logístico se convierten en desperdicio. Un desperdicio es definido como “el consumo o gasto inútil, o el uso de recursos sin un retorno adecuado.” 

La filosofía Lean aplicada a la logística busca precisamente eliminar esos desperdicios y todas aquellas actividades que no redunden en un valor adicional para la cadena de suministro.

Desperdicios en la cadena de suministro 

Mientras que muchos expertos han estudiado los desperdicios en los procesos de manufactura, relativamente poco se ha mencionado al respecto para el ambiente logístico.

Los desechos logísticos son tan frecuentes como en cualquier otra área funcional de la empresa, aunque no siempre son tan visibles dado el alcance y complejidad de la actividad logística, de hecho, de acuerdo a lo sugerido por LeanCorp, un grupo que ofrece servicios para la cadena de suministro en Estados Unidos, más del 80 por ciento del trabajo en logística no es previsible ya que se lleva a cabo fuera de supervisión.

Existen ocho tipos de desperdicios en la cadena de suministro que impactan directamente a la logística:

  1. Sobreproducción. Es el más común y costoso, pues se genera al tener una oferta superior a lo que demanda el mercado, comprometiendo el capital de trabajo sin ningún fin productivo, al menos de manera inmediata.

  2. Inventario. Las causas que llevan a tener existencias de insumos o productos superiores a las requeridas son la sobreproducción, los pronósticos imprecisos de las necesidades futuras, la compra de mercancía antes de recibir los pedidos o comprar en exceso buscando beneficiarse por el precio a mayoreo o alguna otra variable.

  3. Procesamiento excesivo. Cuando se realizan actividades adicionales que no son necesarias para el resultado final. Es decir, se hace más de lo requerido y se generan costos improductivos.

  4. Corrección. Si el flujo de trabajo no está bien definido o no se cumple de manera correcta, se re trabajan actividades que demoran el resultado; o bien, no se pone atención al detalle y a la calidad, teniendo que empezar de nuevo para corregir las fallas. Un exceso de correcciones no solo desperdicia tiempo, sino también dinero.
  1. Esperas. Cuando las actividades de la cadena de suministro no están bien coordinadas habrá periodos en que uno u otro participante tenga que esperar a que lleguen los materiales o se concluyan procesos previos, resultando en tiempo totalmente improductivo y costoso.

  2. Movimientos innecesarios. Ya sea en almacén o en tránsito al destino, realizar un movimiento injustificado de la carga, que no aporte valor, resulta en costos adicionales.

  3. Transporte. Contar con una flota que exceda el inventario requerido o las necesidades de distribución existentes representa un gasto administrativo, esto incluye equipo subutilizado, tiempos de traslado entre empresas, tiempos muertos en andenes y almacenes y otros desperdicios relacionados con el transporte.

  4. Empleados no comprometidos. El buen funcionamiento de una cadena de suministro no solo requiere de coordinación y entrenamiento para usar los equipos e instalaciones de manera eficiente, sino que demanda compromiso y motivación de los empleados para trabajar siguiendo las mejores prácticas.

 

Considerando estos desperdicios y muchos otros costos adicionales relacionados con las actividades logísticas en distintos entornos geográficos, políticos, económicos y corporativos… 

Uno de los grandes retos de la logística es desarrollar redes inteligentes y eficientes que minimicen los desperdicios a lo largo de la cadena de suministro mediante el ahorro y la administración oportuna de presupuestos. 

El diseño de estas redes debe incluir entonces la identificación de fallas y oportunidades en términos de tiempo, infraestructura, distribución, seguridad, inventarios y procesos internos.

Respecto al tiempo, los lapsos muertos que las mercancías pasan detenidas en almacén o en aduanas significan una merma, ya que hay capital invertido en ellas que no está produciendo un beneficio económico. Además, si no hay coordinación entre las áreas participantes en la cadena de suministro se entorpece la fluidez de los procesos.

En infraestructura, el número insuficiente de puertos, aeropuertos, carreteras y vías férreas, así como la ineficiencia de los existentes, genera retrasos en el desplazamiento de las cargas y pérdidas de capital.

En los procesos de distribución, el traslado de las mercancías de un lado al otro en almacén o del fabricante a su destino final debe seguir un esquema de movimientos y de rutas bien planeado para no incurrir en gastos innecesarios.

Igualmente, las medidas de seguridad adoptadas para garantizar la integridad de las mercancías deben considerarse una inversión, pues si las condiciones de seguridad no son óptimas se registran pérdidas por robos y daños. 

Tener exceso de inventario o existencias resulta en una inversión improductiva y en costos de mantenimiento de almacén, tanto en el personal que se requiere para su gestión como en instalaciones y medidas de seguridad. 

Finalmente, todo proceso, procedimiento y trámite interno que resulte burocrático o sea susceptible a errores puede entorpecer el flujo en la cadena de suministro. 

El concepto Lean en la logística integral 

La logística integral es una función estratégica de carácter horizontal que engloba todas las operaciones de la cadena de suministro entre clientes y proveedores con el objetivo de aportar ventajas competitivas.

Para subsanar los desperdicios y sobre costos que impactan directamente en la competitividad, es esencial aplicar los principios del concepto Lean en la gestión de la cadena de suministro: 

  1. Definir cuál es el valor que se busca generar para así identificar las fugas que se están registrando; es decir, aquellos costos que no están contribuyendo a la creación de ese valor.

  2. Trazar el mapa de flujo de valor que incluya la información y los recursos disponibles para dar visibilidad a los procesos en la cadena de suministro y ayudar a identificar lo que se puede eliminar y dónde se puede mejorar.

  3. Proyectar el flujo necesario en la cadena de suministro para que haya fluidez en la información, y los recursos y los problemas se visualicen y resuelvan más rápidamente.

  4. Dar prioridad al concepto just in time para que los inventarios se manejen de manera óptima y no haya sobreproducción ni desabasto.

  5. Implementar un programa de mejora continua para evaluar la eficiencia, detectando los desperdicios y las oportunidades, y adoptar las soluciones necesarias oportunamente para seguir reduciendo costos.

Objetivos de la logística Lean

El concepto Lean se aplica a la logística con el propósito final de ayudar a impulsar la productividad de las empresas, en este sentido, su enfoque es:

◦ Conseguir que se cuente con los insumos necesarios en las cantidades requeridas y en las condiciones adecuadas en las primeras etapas de la cadena de suministro.

◦ Hacer un uso efectivo de los recursos para lograr una distribución eficaz en la fase final de la cadena.

◦ Mejorar la eficiencia de las actividades logísticas las actividades que resulten improductivas a lo largo de la cadena.

◦ Reducir los tiempos de entrega en cada etapa con el fin de acortar todo el proceso logístico y llevar los productos terminados lo más pronto posible al mercado y a los clientes finales. 

Lograr esto requiere de una estrategia basada en los principios Lean mencionados anteriormente, pero también en usar herramientas que faciliten la tarea. Entre ellas podemos mencionar:

Sistemas de análisis que establezcan indicadores, extraigan datos, evalúen resultados y elaboren reportes para identificar los diferentes tipos de desperdicios en la cadena de suministro.

Programas que distribuyan las cargas de trabajo de manera que se planifique con eficiencia la asignación de los recursos.

Análisis de la cadena de valor o Value Stream Mapping (VSM), ofrece un diagrama visual de toda la cadena de valor para detectar qué actividades o procesos de la misma no están generando el valor esperado.

Takt Time. Una técnica que busca establecer el "ritmo del cliente" para adaptarse a él y cumplir a tiempo con la demanda, evitando una sobreproducción.

Sistema Kanban. Es una técnica que utiliza tarjetas informativas para que haya un mayor control de los inventarios y de la producción a fin de mejorar la productividad.

En resumen, la filosofía Lean implica planear de manera integral cada fase de la cadena de suministro y programar las actividades para que se den de manera fluida y continua. 

Para ello es útil incorporar herramientas tecnológicas que ayuden a medir resultados, extraer datos y elaborar informes que ayuden a tomar decisiones oportunas para agilizar los procesos y reducir los costos.

Como la logística es vulnerable a una serie de variables que están fuera de su control, es necesario implementar un sistema de mejora continua que analicen la eficiencia de la cadena de suministro y busquen soluciones constantemente.

En logística, los retos y desperdicios son impredecibles y se presentan en la práctica diaria, por lo que en Solistica nos capacitamos todo el tiempo para ir un paso adelante en este sentido. Nuestro compromiso es superarnos y aprender de nuestras operaciones para ofrecer las mejores soluciones en logística integral para nuestros clientes.

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El contenido de esta publicación es brindado por el autor y no representa la posición de la empresa respecto al tema